jueves, 25 de abril de 2013

Remedios Caseros para el Cabello Reseco

El cabello es algo que debemos darle los cuidado adecuados y de una manera natural. Por hay muchas personas que utilizan productos que contienen elementos químicos. 

tratamiensto para el cabello


Por eso, es muy importante que no utilicemos constantemente estos productos con químicos, porque podemos causar daños permanentes.

Estos productos por el momento harán que tu cabello luzca hermoso y radiante, pero no se dan cuenta que poco a poco están dañando su cabello y quizás llegará el momento de que su cabello se caerá fácilmente.

La mejor manera de tratarlo a nuestro cabello es utilizandoremedios caseros, ya que estos no dañan nuestra cabellera.

Y si usted desea saber algunos de los remedios caseros para su cabello reseco, le recomiendo que siga leyendo, porque en este post vamos a mencionar algunos de ellos. Así que no se preocupe más por su cabello reseco.
tratamiensto para el cabello1

El aceite de linaza hidrata a nuestro cabello desde adentro, lo que usted debe hacer es consumir una cucharadita de aceite de linaza con sus comidas.

2. Realice una mezcla a base de leche, huevo y unas gotitas de aceite de almendras. Mezcle los tres ingredientes y aplique al cabello. Cubra con una toalla por veinte minutos y finalmente enjuague.

3. Batir un huevo en una taza de agua tibia y luego aplicar sobre el cabello dando unos suaves masajes. Finalmente enjuague su pelo con agua tibia.

4. Has una mascarillas a base de un huevo, una cucharada de aceite de oliva y dos cucharadas de miel de abeja. Mezclalos bien y esparce sobre todos tu pelo reseco y déjalo actuar media hora

Productos para el Cabello Rizado Natural

El cabello rizado es muy propenso a secarse por ello todos los productos que uses deben ser especial para hidratarlo al máximo. Un truco es dejar siempre el acondicionador más tiempo del habitual y nunca renunciar a la mascarilla al menos 2 o 3 veces por semana. El pelo rizado está de moda siempre y cuando se lleve realmente sano.

tratamientos para el pelo

Algo muy importante que debemos tener en cuenta es que antes de lavar el pelo rizado, conviene desenredarlo. Así evitaremos que se encrespe y se quiebre si lo desenredamos una vez mojado.

Los productos debes aplicarte cuando el cabello este bien mojado y lo dejas actuar unos cinco minutos. Pon el producto en tus manos y frótalas para emulsificarlo. Luego, distribuye el producto sobre tu cabello en secciones.

Para mostrar un cabello rizado hermoso y bien cuidado es seguir un ritual diario de cuidados durante todo el año. Es bueno también utilizar productos que reaviven el color cada cierto tiempo y una máscara nutritiva a diario.

El Oro Fluido es un producto que podemos usar en cabello seco o mojado. En cabello seco, sirva para evitar se nos paren los pelitos y tengamos el cabello como una loca. Y para cabello mojado sirve para darle forma y evitar que se encrespe.

Espuma a la Camomila Sin Aclarado de Klorane les encantará. Aporta luminosidad, volumen y brillo, y es un cuidado exprés que se puede utilizar a diario. Facilita el peinado y el desenredado, y se puede aplicar con el pelo seco o húmedo.
El serum se aplica al pelo mojado, previo a secarlo con la secadora. Los serums generalmente son a base de silicona, especialmente diseñados para retener la humedad en el cabello. Esto permite reducir el efecto “frizz” y ayuda a crear rizos suaves de textura sedosa.

Cuidado para el cabello rizado:
Debes lavarte el cabello cada dos días, para no quitar la hidratación natural.
Algo muy importante que debemos tener en cuenta es que antes de lavar el pelo, conviene desenredarlo.
Lavar el cabello con un champú nutritivo que lo hidrate.
usa champús y acondicionadores que contengan lípidos naturales como la manteca de karité, el aceite de jojoba o de macadamia.

domingo, 21 de abril de 2013

Cómo cambiará tu cuerpo después del parto


¿Cuánto tiempo tardará mi útero en reducirse?
¿Cuánto peso bajaré después de dar a luz a mi bebé?
¿Por qué no me doy cuenta cuándo necesito orinar?
¿Volverán alguna vez a la normalidad mi vagina y perineo?
¿Por qué sangro?
¿Qué debo esperar si estoy dando el pecho?
¿Qué pasará si no estoy dando el pecho?
¿Por qué me siento triste?
¿Por qué estoy perdiendo el cabello?
¿Qué le sucede a mi piel?

¿Cuánto tiempo tardará mi útero en reducirse?

Para cuando empieza tu parto tu útero es alrededor de 15 veces más pesado que antes del embarazo (¡sin incluir el contenido!) y su capacidad es al menos 500 veces más grande. Pocos minutos después de que tu bebé haya nacido, las contracciones en el útero hacen que empiece a reducirse, cerrándose como un puño. Las fibras que lo componen se contraen y aprietan de la misma forma que lo hicieron durante el parto.

Estas contracciones hacen que la placenta se separe de la pared del útero. Después de que la placenta se expulsa, el útero se contrae más, cerrando los vasos sanguíneos abiertos en el área donde la placenta estaba unida. A medida que el útero continúa contrayéndose, puedes sentir unos calambres que se conocen como entuertos o dolores de posparto.

Durante el primer par de días después del parto, puedes sentir la parte de arriba de tu útero todavía uno o dos dedos por debajo de tu ombligo. En una semana, tu útero pesará cerca de una libra (medio kilo), que es la mitad de lo que pesaba en el momento del parto. Después de dos semanas se habrá reducido a 11 onzas (unos 312 gramos) y estará completamente localizado dentro de tu pelvis. Entre cuatro y seis semanas más tarde, debería estar cerca de su peso previo al embarazo, esto es 2.5 onzas (70 gr). Este proceso se conoce como la involución del útero.

Aunque tu útero se haya reducido a su tamaño previo al embarazo, puedes continuar viéndote como embarazada durante varias semanas o más. Esto se debe a que tus músculos abdominales se estiran durante el embarazo, y toma tiempo, y ejercicio regular, el que tu pancita regrese a su forma previa.

Estos trucos pueden ayudarte a verte delgada poco después del parto

¿Cuánto peso bajaré después de dar a luz a mi bebé?

Bajarás una cantidad de peso importante inmediatamente después del parto. La mayoría de las nuevas mamás bajan unas 12 libras (5 1/2 kilos): 7 a 8 libras que pesa el bebé (3 a 3 1/2 kg), otra libra o dos de la placenta (1/2 a 1 kg), y otras 2 libras (1 kg) aproximadamente de sangre y líquido amniótico.

Después irás perdiendo peso poco a poco porque tendrás que eliminar todo el líquido extra que las células retuvieron durante el embarazo, junto con el líquido proveniente del exceso de sangre que tenías en tu cuerpo. Debido a esto producirás más orina de lo normal durante los días posteriores al nacimiento, y es posible que notes que transpiras mucho, aún mientras duermes. Al terminar la primera semana, habrás bajado alrededor de 4 libras (1,8 kg) de peso en líquido. (La cantidad varía según la cantidad de líquido que hayas retenido durante el embarazo.)

Pero necesitarás más tiempo para volver a tu peso y forma de antes del embarazo, a veces hasta un año. Amamantar, llevar una dieta saludable y hacer ejercicio cuando tu cuerpo esté preparado te pueden ayudar a bajar de peso gradualmente.

Otras mamás nos lo cuentan: "Lo que me hubiera gustado saber sobre el peso durante el posparto

¿Por qué no me doy cuenta cuándo necesito orinar?

Es posible que sientas como si no tuvieras ganas de orinar demasiado durante el primer día después del parto, en especial si has tenido un trabajo de parto prolongado, un parto vaginal asistido con fórceps o ventosa, o una anestesia epidural. Esto es bastante común y se debe a que tu vejiga está menos sensible temporalmente. Sin embargo, debido a todo el líquido extra que están procesando tus riñones, tu vejiga se llena muy pronto y por ello es importante que orines con frecuencia aun cuando no sientas urgencia.

Si se acumula demasiada orina en tu vejiga, es posible que te sea difícil llegar al baño sin que se te escapen gotitas. Pero lo más importante es que tu vejiga podría distenderse en exceso. Esto puede causar problemas urinarios y también hace más difícil la contracción del útero, lo cual produce más dolores de posparto y sangrado.

Si no puedes orinar durante algunas horas después del parto, te colocarán un catéter en la vejiga para drenar la orina. (Si el parto fue por cesárea, te colocarán un catéter urinario para la cirugía y las 12 horas después aproximadamente.) Avísale a la enfermera si tienes dificultad para orinar o si orinas solamente una cantidad pequeña. Si tu vejiga se llena demasiado puede incluso llegar a impedirte orinar.

¿Volverán alguna vez a la normalidad mi vagina y perineo?

Una vez que des a luz, el espacio dentro de tu vagina siempre será un poco más grande que antes del primer embarazo. Inmediatamente después del parto, la vagina queda distendida y puede estar inflamada y con moretones. Durante los días siguientes, la inflamación comienza a disminuir, y la vagina comienza a recuperar el tono muscular. Durante las siguientes semanas, gradualmente se volverá más pequeña. Hacer los ejercicios Kegel de forma regular ayuda a restaurar el tono muscular.

Si tuviste una episiotomía o un desgarro, el perineo necesita tiempo para recuperarse, de modo que es una buena idea esperar hasta después del control posparto de las seis semanas para volver a tener relaciones sexuales. Además, es posible que tengas ciertas molestias incluso después de ese periodo, por lo tanto, asegúrate de ir despacio. Considera empezar poniéndote arriba de tu pareja o recostándote al lado para que puedas controlar la profundidad de la penetración. En todo caso, si sientes que la relación es dolorosa, espera un poco más. (Si quieres hacer el amor, ¡puedes encontrar otras formas mientras tanto!) Recuerda que puedes quedar embarazada aún cuando estés amamantando, así que consulta tus opciones para el control de la natalidad.

Cuando comiences a tener relaciones sexuales otra vez, probablemente notes que tienes menos lubricación vaginal que cuando estabas embarazada, debido a los menores niveles de estrógeno. Esta sequedad será incluso más pronunciada si estás amamantando, porque la lactancia tiende a mantener bajos los niveles de estrógeno. El uso de un lubricante (en general los encontrarás cerca de los preservativos o los tampones y toallas higiénicas en las farmacias) ayuda a reducir la incomodidad. Asegúrate de utilizar un lubricante a base de agua. Esto es particularmente importante si estás usando un método anticonceptivo de látex, ya que los lubricantes a base de aceite pueden debilitar el látex y hacer que se rompa el condón.

¿Por qué sangro?

Es normal tener un flujo vaginal conocido como loquios durante un mes o dos después de haber dado a luz. Este flujo está compuesto de sangre y de restos del tejido que recubre el útero.

Durante los primeros días después de dar a luz, los loquios tienen una buena cantidad de sangre y por eso se ve muy rojo, como si fuera un periodo menstrual pesado. Probablemente tendrás menos flujo cada día y para los dos a cuatro días después de haber dado a luz, los loquios se verán más acuosos y de color rosado.

Unos diez días después de que hayas dado a luz, sólo tendrás una pequeña cantidad de flujo blanco o amarillento que irá disminuyendo a lo largo de las dos o cuatro semanas siguientes. Algunas mujeres pueden continuar teniendo loquios intermitentes durante unas pocas semanas más.

¿Qué debo esperar si estoy dando el pecho?

Los cambios hormonales después del parto hacen que tus pechos empiecen a producir leche. Cuando tu bebé lacta durante los primeros días después de dar a luz, está obteniendo calostro que es una sustancia densa y amarillenta que tus pechos producen durante el embarazo. Esta succión libera la hormona prolactina, que estimula la producción de leche y la oxitocina, que hace que los sacos de leche y los ductos se contraigan, propulsando la leche a tus pezones. (Este es el llamado reflejo de bajada de la leche.)

Si esas primeras sesiones de lactancia te causan algunos calambres abdominales es porque la oxitocina también dispara las contracciones uterinas. Cuando tu leche sube, generalmente unos días después del parto, tus pechos pueden ponerse inflamados, duros y dolorosos e incómodamente llenos. Esto mejora generalmente en un día o dos.

¿Afectará la lactancia al aspecto de mis senos?

¿Qué pasará si no estoy dando el pecho?Si no estás dando el pecho producirás leche de todas formas y unos pocos días después del parto tus pechos pueden inflamarse. Esto puede causarte molestias considerables que duren varios días. El dolor tiende a ser peor entre tres y cinco días después de haber dado a luz.

Mientras tanto, lleva un brasier que te sujete bien a todas horas y ponte paquetes de hielo o fríos en el pecho, para ayudar con la inflamación y ayudar a inhibir la producción de leche. Asegúrate de cubrir los paquetes de hielo con una toallita para proteger tu piel. Pueden pasar todavía varias semanas hasta que tu leche desaparezca completamente.

¿Por qué me siento triste?

Después del parto puedes sentirte desde eufórica y feliz, hasta exhausta y deprimida. El parto es un esfuerzo grande y necesitarás descanso y apoyo para recuperarte.

Es común sentirse un poco desanimada y tristona las primeras dos semanas después del parto, debido a los cambios hormonales y el cansancio. Si la tristeza no desaparece espontáneamente después de las primeras semanas o te parece que te estás sintiendo peor en lugar de mejor, llama a tu médico. Puedes estar sufriendo depresión posparto.

¿Por qué estoy perdiendo el cabello?

Si tu cabello se volvió más grueso durante el embarazo, es posible que se te empiece a caer en mechones. Esto les sucede a algunas nuevas mamás alrededor de uno a cuatro meses después de tener a su bebé.

No te preocupes: no te quedarás calva. Así como los altos niveles de estrógeno te hicieron perder menos cabello durante el embarazo, la disminución de los niveles de estrógeno después del parto puede hacer que se te caiga más. No obstante, será reemplazado por cabello nuevo, y la caída se detendrá, de modo que tu cabello debería volver a la normalidad al cabo de un año.

El lado bueno de esto es que si sufriste de exceso de vello facial y corporal durante el embarazo (como consecuencia del aumento de las hormonas llamadas andrógenos), ese vello se cairá de tres a seis meses después de tener a tu bebé.

¿Qué le sucede a mi piel?

Los cambios hormonales, el estrés, y la fatiga que trae la nueva maternidad pueden afectar tu piel, así como al resto de tu cuerpo. Algunas mujeres que tenían una piel perfecta durante el embarazo tienen más imperfecciones en los meses posteriores al parto. Por otro lado, si tuviste acné durante el embarazo, en particular si se presentó por primera vez o si empeoró, es posible que ahora comiences a ver algunas mejoras.

Si tienes cloasma (manchas oscuras en la piel de los labios, la nariz, las mejillas, o la frente), comenzará a desaparecer en los meses posteriores a dar a luz y probablemente desaparezca por completo, siempre y cuando protejas tu piel del sol.

Doce razones por las que lloran los bebés y cómo calmarlos

Los bebés lloran. No hay forma de evitarlo. Así comunican que tienen hambre, les duele algo, o necesitan dormir, entre otras cosas.
1. Hambre
2. Tiene el pañal sucio
3. Necesita dormir
4. Quiere que lo tengas en brazos
5. Problemas de estómago (gas, cólico y más)
6. Necesita eructar
7. Tiene demasiado frío o demasiado calor
8. Algo pequeño le molesta
9. Dentición
10. Quiere menos estimulación
11. Quiere más estimulación
12. No se siente bien

¿Cómo pueden los papás interpretar lo que quiere decirles su bebé con sus llantos? 

Puede resultarte difícil al comienzo, pero gran parte de la crianza de los hijos se basa en probar y equivocarse, y pronto aprenderás a adivinar sus necesidades, leer sus señales de aviso y consolar sus lágrimas.

Incluimos las razones más comunes por las que lloran los bebés. Si tu pequeño está llorando, consulta la siguiente lista. Seguramente encontrarás algo que lo alivie.

1. Hambre:Una vez que aprendas a reconocer las señales de que tu bebé tiene hambre lograrás darle de comer antes de que comience a llorar. Algunas de ellas incluyen: está inquieto, hace chasquidos con los labios, vuelve la cabeza hacia tu mano cuando le tocas la mejilla, y se lleva las manitas a la boca.

Entérate si es normal que tu bebé escupa mucha leche o vomite.

2. Tiene el pañal sucio:Algunos bebés te lo comunican enseguida cuando necesitan que les cambien el pañal. Otros pueden tolerar un pañal sucio durante bastante rato. De cualquier forma, esto es fácil de observar y sencillo de solucionar.

3. Necesita dormir¡Qué suerte tienen los bebés! Cuando están cansados, pueden simplemente echarse a dormir, donde sea y cuando sea. O, por lo menos, eso es lo que creen los adultos.

En realidad, no es tan fácil como parece. En lugar de quedarse dormidos, los bebés pueden ponerse irritables y llorar, especialmente si están demasiado cansados.

Es recomendable poner a tu bebé a dormir en cuanto bosteza por primera vez en lugar de esperar hasta que el cansancio lo altere.

4. Quiere que lo tengas en brazos:Los bebés necesitan muchos cariños. Les gusta ver las caras de sus padres, escuchar sus voces y sentir los latidos de su corazón, y pueden incluso detectar su olor particular. Llorar puede ser su forma de pedir que lo cargues en brazos.

Quizás te preguntes si lo estás "malcriando" teniéndolo en tus brazos tanto tiempo, pero durante los primeros meses de vida no lo vas a malcriar. Para darles a tus brazos un poco de descanso, puedes llevarlo en una mochila delantera portabebés o en un rebozo.

5. Problemas de estómago (gas, cólico y más)Los problemas de estómago asociados con gas y cólicos pueden causar muchos ataques de llanto. De hecho, la condición conocida como cólico se define como un llanto inconsolable al menos tres horas al día y tres días a la semana, y por lo menos tres semanas seguidas.

Si tu bebé se pone irritable y llora a menudo justo después de comer, quizás tenga dolor de estómago. Muchos padres aseguran que las gotas antigases que se pueden comprar sin receta o un agua medicinal preparada con hierbas y bicarbonato de sodio (conocida en EE.UU. como gripe water) son mano de santo. Pero consulta con tu doctor antes de darle a tu bebé cualquier remedio.

Para encontrar más ayuda, descubre nuestras 21 estrategias para calmar a un bebé que padece cólicos.

Incluso si tu bebé no tiene cólicos y nunca se ha puesto irritable después de comer, tener muchos gases ocasionalmente puede dejarlo hecho un mar de lágrimas. Si sospechas que esto es lo que le sucede, prueba algo sencillo para ayudarle a sacar el gas, como acostarlo sobre su espalda, sujetar sus pies y mover sus piernas en círculos como si estuviera pedaleando una bicicleta.

Existen otras causas por las cuales tu bebé puede padecer de dolor de estómago. Entre éstas se incluyen: reflujo gastroesofágico, gastroenteritis o "gripe estomacal”, alergia a la leche o intolerancia a la lactosa, estreñimiento y cambios en la dieta así como obstrucción intestinal.

Lee más en detalle sobre el dolor de estómago en los bebés.

6. Necesita eructarSi tu bebé llora después de comer, quizás necesite eructar.

Los bebés tragan aire cuando lactan o beben de un biberón, y si no sacan el aire pueden sentirse incómodos. A algunos bebés les molesta muchísimo tener aire en el estómago, mientras que otros no parecen necesitar eructar demasiado (para ideas sobre cómo ayudarlo a eructar, consulta nuestro artículo).

7. Tiene demasiado frío o demasiado calorCuando tu bebé sienta frío, por ejemplo, cuando le quites la ropa para cambiarle el pañal, o le limpies las nalguitas con una toalla húmeda, te expresará a través del llanto que se siente incómodo.

A los recién nacidos les gusta estar abrigados y calentitos. Como regla general, necesitan tener una prenda de abrigo más que tú para sentirse cómodos. Es menos probable que se quejen de tener demasiado calor que de tener mucho frío y tampoco llorará de manera tan enérgica.

8. Algo pequeño le molestaLos bebés se pueden sentir incómodos por algo difícil de notar como un cabello enroscado con fuerza en un dedito del pie o de la mano que le corta la circulación. Ésta es una de las primeras cosas que comprueban los doctores cuando examinan a un bebé que llora sin motivo aparente. Y algunos bebés son muy sensibles a las etiquetas de la ropa o a telas rasposas, así que puedes cortarle las etiquetas a su ropa o ponerle prendas suavecitas.

9. DenticiónLa dentición puede ser dolorosa cuando cada dientecito empuja a través de las tiernas encías. Algunos bebés sufren más que otros, pero todos tenderán a estar irritables y a llorar en un momento dado.

Si parece que a tu bebé le duele algo, pero no estás segura de qué es, pásale un dedo por las encías. Quizás te sorprenderás al descubrir el bultito duro de un diente de leche que está a punto de salir.

El primer diente suele salir entre los 4 y los 7 meses, pero puede salir antes.

Lee más sobre la dentición y cómo aliviar el dolor que causa.

10. Quiere menos estimulaciónSi bien los bebés aprenden de la estimulación que ofrece el mundo que les rodea, a veces les puede resultar difícil procesarlo todo y pueden sentirse abrumados con tanta actividad: las luces, el ruido o que lo pasen de mano en mano. El llanto es su forma de expresar que "ya ha sido suficiente por hoy".

Si tu bebé empieza a llorar desconsoladamente, llévalo a algún lugar tranquilo, y déjalo desahogarse un rato. Después haz alguna actividad tranquila para consolarlo, como acunarlo, o cantarle una canción de cuna.

A muchos bebés les gusta que los envuelvan bien apretaditos en una cobija (manta), como si fuera un tamalito. De esa manera se sienten más seguros cuando todo a su alrededor les parece abrumador. Si tu bebé ya es mayorcito como para que lo envuelvas como tamalito o si no le gusta eso, trata de sacarlo a un lugar sereno mientras se calma.

11. Quiere más estimulaciónTu nene puede ser uno de esos bebés “exigentes” y extrovertidos que siempre quieren explorar. Es posible que la única manera de calmarlo cuando llora es manteniéndolo activo. ¡Esto puede ser muy pesado para ti!

Puedes pasear a tu bebé en una cangurera, mochila frontal o rebozo. Llévalo a grupos de juegos o visita a amigos que tienen bebés. También pueden ir a la hora de cuentos para bebé en tu biblioteca local, al zoológico o al parque.

12. No se siente bienSi acabas de alimentar a tu bebé y de cerciorarte de que está cómodo, pero todavía sigue llorando, quizás es porque está a punto de caer enfermo. Tómale la temperatura para ver si tiene fiebre y observa si presenta algún otro signo de enfermedad.

El llanto de un bebé enfermo suele ser distinto del llanto de un bebé que tiene hambre o está frustrado. Si el llanto de tu bebé suena como que "algo va mal", confía en tu instinto y llama al doctor.