Mostrando entradas con la etiqueta divorcios. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta divorcios. Mostrar todas las entradas

jueves, 21 de agosto de 2014

Cómo vivir sin rencor después del divorcio



Con el divorcio no sólo llega el fin de una relación y la solución a un matrimonio roto que sólo se hacía daño el uno al otro… También llega la rabia, la confusión y el dolor por la traición.


A veces este sentimiento es tan grande que se llega a desear la muerte del ex, a quien se culpa por haber destruido el hogar, la familia, y esperanzas de una vida satisfactoria.

Pero hay algo a lo que pocas veces se recurre y que puede ayudar. Es un arma poderosa que de ponerse en práctica nos beneficia en lo personal, acelera el proceso de duelo y separación, y trae paz interior.

Esta herramienta se trata del perdón, algo muy difícil de otorgar al ofensor, pero que de otorgarse al ofensor supondría una renuncia a los deseos de venganza, y en consecuencia, algo que nos liberaría de amarguras y rencores. El más beneficiado del perdón, no es el ex ofensor, sino los propios hijos inocentes, que a falta de perdón se vuelven victimas de nuestra amargura y odio.


Tenemos tendencia a dar más importancia al orgullo que a nuestra propia paz interior, al perdonar no podemos cambiar el pasado, pero perdonar nos prepara y libera para el futuro, un futuro mejor, sin cargas pesadas en el corazón y mente.Es conveniente pues, pensar no sólo en el pasado, sino ser capaces de mirar más allá, pensar en lo que es mejor para nosotras y nuestros hijos. Perdonar, aunque sea sin merecimiento, puede ser una de las mejores decisiones.

No me refiero pues, a perdonar y volver con él. Ni perdonar y hacer como que nada pasó, pudiendo volver a caer en los mismos errores del pasado. No, como mujeres valiosas que hemos aprendido a apreciar que somos, ya no estamos dispuestas a aguantar malos tratos y humillaciones. Perdonar en nuestro corazón, para seguir adelante sin él, sin el ex que tanto mal nos causó. Perdonar a aquel con quien nos divorciamos, pero asumiendo el pasado, no volviendo más atrás.


Él ya no es ni será parte de tu vida, tal vez, si hay perdón, lo será sólo de tus hijos. Lo que hubo de bueno entre los dos, se demostró ser endeble, y se rompió, y nunca más podría volver a ser igual. Como mujer valiosa que ahora sabes que eres, acepta lo que ocurrió y sigue adelante con la vida. Una fruta partida por la mitad no se conserva con la misma frescura que una fruta completa, pero aun sin él tú no eres media naranja, eres la naranja completa, mujer completa. El divorcio no es el final de tu vida, y quien sabe qué alegrías puede traerte si tienes el corazón libre de remordimientos, rencor y odio.

Puede que al principio, tras el divorcio, sientas que la vida no tiene sentido. Pero la vida continúa, tú continuas viva, como mujer valiente y valiosa has sabido salir de una relación que, aunque en un principio pensaste que lo sería, no era buena para ti. Da gracias a Dios por la vida, por tus hijos, y personas que están a tu lado. Da gracias porque ya no estás en una relación desilusionante, una relación que te estaba destrozando el corazón. Como mujer valiosa que a estas alturas ya debes haber descubierto que eres, ve hacia adelante, con tu frente en alto, y confiando que a partir de ahora todo será para mejor.

© Autor: Amanecer Cautiva del Amor.

miércoles, 26 de febrero de 2014

Las etapas de la recuperacion luego de una ruptura o divorcio

Ya sea que hayas amado realmente a alguien o haya sido solo un enamoramiento temporal, te sentirás aliviada de saber que hay un proceso normal de recuperación de las rupturas por el que todo el mundo pasa.

Las etapas de este proceso pueden ser muy largas o muy cortas dependiendo de lo que hagas durante esas etapas. De hecho, la diferencia entre alguien que se recupera de las rupturas rápidamente y otra a la que le toma mucho tiempo recuperarse son las acciones que siguen luego de un rompimiento amoroso.

En definitiva, comprender el proceso puede ayudar a recuperarte muy rápido de las rupturas.

Las etapas de recuperación son:
Negación
Ira
Negociación
Depresión
Aceptación
Recuperación

La primera etapa es la negación. Es cuando comienzas a negar que la ruptura o el divorcio ocurrieron así que se te hace muy difícil aceptar la nueva realidad.

La segunda etapa es la ira, la rabia, cuando te sientes enojada por lo que ocurrió y quieres vengarte.

El tercer paso, la negociación, es el más peligroso de todos. Es donde tratas de hacer cualquier cosa por recuperar a la persona que te dejo sabiendo que no tendrás éxito.

Durante la etapa de recuperación, algunas personas van a lugares en los que solían encontrarse con la otra persona esperando encontrarla por coincidencia. Otros comienzan a usar música para recordar los buenos momentos que pasaron juntos. Acciones como esas hacen que el proceso de recuperarse sea más lento e incluso pueden evitar que te recuperes durante meses.

Luego viene la cuarta etapa, que es la depresión. La depresión ocurre cuando una persona pierde la esperanza de obtener algo que realmente deseaba, en este caso el viejo amor.

Es bueno notar que la depresión es una mezcla de muy poca esperanza y mucha perdida de esperanza. Una combinación de tres y noventa y siete por ciento es perfecta para que se desarrolle una depresión.
Como recuperarse rápido de una ruptura o divorcio

La mayoría de los problemas que las personas enfrentan cuando intentan recuperarse están entre las etapas tres y cuatro. Se quedan atascadas ahí porque insisten en intentar recuperar a la personas en vez de aceptar lo que ocurrió.

Por ejemplo, cuando el teléfono suena piensas que puede ser el que te está llamando. Mientras más tiempo pases en esta etapa, más tiempo demoraras en recuperarte.

La clave para recuperarse rápidamente de una ruptura es seguir al paso siguiente aceptando lo que ocurrió y evitando la etapa de negociación.

Aceptar el hecho de que alguien más puede llenar el vacío y el hecho de que puedes estar bien sola, te recuperaras más rápido.

Deja de escuchar música para recordar el pasado. No permitas que la pequeña semilla se transforme en un árbol.

Solo entonces podrás recuperarte de una ruptura o divorcio en muy poco tiempo.