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sábado, 26 de mayo de 2018

¿Hasta dónde llega el rol de una abuela?

La responsabilidad primaria de criar, poner reglas y límites es de los padres, los abuelos deben acatarse a esto, y sobre todo no entrar en luchas de poder.

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Dicen que las abuelas son madres dos veces, no solo porque son una mezcla de disciplina y dulzura, sino porque también son un complemento al momento de la crianza ya que doblegan la experiencia de la progenitora o progenitor, ¿pero hasta dónde se limita la responsabilidad de estas?

Para Tomasina Batista los nietos son una bendición de Dios, es un amor inigualable, pues estos recrean la etapa materna, “Es como retroceder en el tiempo y recordar aquellos momentos lindos de la maternidad”. Sin embargo, considera que este amor no debe cegar a las abuelas porque los hijos se pueden aprovechan.

Batista es viuda y vive con su hija y con su nieto, para ella es un complemento pues no está sola, “Jassiel (su nieto) es la alegría de la casa, incluso veo mi esposo reflejado en él, porqué se parecen físicamente, hasta en la forma de caminar, pero a veces uno necesita su espacio. Ya yo críe” agrega.

La abuela señala que los nietos reviven el amor en las abuelas y es muy importante pasar tiempo con ellos, más hay que limitar las responsabilidades.

“Yo no cuido a mi nieto para que mi hija se vaya andar, porque debe saber que un hijo resta libertad, más si necesita estudiar o hacer una diligencia no tengo problema”.

Límites


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De acuerdo a la psicóloga Carmen Rodríguez, las abuelas deben ser parte de la crianza de los hijos, pero no es responsabilidad y deben tener claro hasta donde llegan.

La experta asegura que la abuela puede ser una persona de mucha influencia y conocimiento para los nietos, pero ambas partes (padres y abuelos) deben entender que la responsabilidad primaria de criar, poner reglas y límites es de los padres, los abuelos deben acatarse a esto, y sobre todo no entrar en luchas de poder con los padres.

“Si se da una situación donde los abuelos no están de acuerdo con formas de manejo de los padres, lo correcto es conversarlo y sugerir, nunca obligar o exigir. Puede que los padres por su inexperiencia se beneficien de los consejos de los mayores”, afirma.

¿SE SATURAN LAS ABUELAS DE LOS NIETOS? 

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Sí, es posible que las abuelas se saturen de los nietos y más si viven con ellos, las abuelas ya criaron, lo ideal es que se pasen un fin de semana o que la visita sea casual, pero nunca permanente.

Los hijos adultos tienen que tener muy en claro de no caer en el abuso de esos abuelos a la hora del cuidado de los nietos, ya que para la otra persona implica un esfuerzo extra, o dejar actividades que tiene de ocio.

FUENTE: listindiario.com

martes, 8 de mayo de 2018

Yo todo lo hago mal para mi madre

Yo todo lo hago mal para mi madre según ella.
Para mi madre yo soy como la oveja negra de la familia. Será porque ve que no soy como ellos, como en su tiempo y no comulgo con sus ideas.


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Yo he sido siempre obediente, buen estudiante, responsable...en fin, a mí me gustaría que mis hijos fueran en ese sentido como yo, porque tal y como están las cosas hoy en día sería una suerte. Si mi madre hubiese tenido otra forma de ser me tendría en sus palmitas. Por eso no puedo entender por qué tiene tantas quejas de mí. 

Realmente si lo pienso con detenimiento, nada de lo que pueda hacer la contenta, siempre tendrá un pero para mí, así que ya ni me esfuerzo en agradarle. El otro día me dijo que había sido siempre muy problemático, y que no soy su preferido desde las épocas de colegio, lo sentía . 

Me quedé perplejo de que pensara así de mí, porque siempre he sido muy buen hijo. Jamás me queje de cuando recibí mi flamante título de médico ella ni mi padre estuvieron presentes cuando a todos los demás heredados si tenían a sus familias al lado.. agarré mi título de manos de un desconocido y me volví solito a casa...

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Pero en fín, son tantas las cosas que tu madre te puede llegar a decir en 50 y tantos años que tengo, que al final acaban por no afectarte.

Desde que tuve a mis hijos opté por que dejaran de afectarme sus tonterías y centrarme en lo realmente importante: mis hijos, mi esposa mi familia.

Aunque soy humano y no puedo evitar que cuando vuelve a soltar alguna de sus perlitas, que viene siendo muy frecuentemente,que por cierto cada vez son peores pues me ponga de mal humor, aunque solo sea por un rato. 

Antes podía estar días enteros afectado por sus palabras, aunque me expulse de su casa pero creo ,que con el paso del tiempo me voy haciendo más fuerte y estoy vacunado a sus quejas. 

Siempre queda en el aire esa pregunta;
¿Porque mi madre no me quiere?... Será porque no soy perfecto?

(De un hijo que quizo ser un buen hijo)

Escrito por Manuela Arce Vera

viernes, 23 de junio de 2017

Jugos naturales para desayunar

No hay nada mejor que empezar cada día con energía, vitalidad y buen humor. 

Jugos naturales para desayunar

Sentirse bien no debe ser un lujo, sino un estilo de vida habitual y cotidiano; dormir el tiempo necesario, cenar ligero, o meditar un poco al despertar, son algunas recomendaciones para proveer al cuerpo de esa medicina natural preventiva, la más eficaz para mantener un buen estado de salud. Incluso, la simple acción de tomar un vaso de agua tibia con el jugo de un limón en ayunas, puede hacer una gran diferencia.

La alimentación es clave, por ello aquí te proponemos 5 alternativas de jugos naturales que te harán sentir ligero y limpio; tu organismo te lo agradecerá. Todo lo que necesitas es una licuadora o un extractor de jugos, y un poco de disciplina y constancia. Y recuerda, para obtener mejores resultados, lo mejor es tomarlos 15 minutos antes del desayuno.

Piña – zanahoria – apio



Energética y desintoxicante, esta combinación es realmente refrescante e ideal para limpiar el organismo. Las calorías negativas de la piña, junto con todo el potencial depurativo de la zanahoria y la fibra del apio, van directo a bajar el colesterol y a desechar lo que no le sirve al cuerpo. Además, el contenido de caroteno de la zanahoria es muy efectivo para prevenir el cáncer, y el apio, un gran remineralizante, es de gran ayuda en la hipertensión arterial ya que es rico en potasio y calcio.

Betabel – manzana – zanahoria


La manzana es un fruto tan versátil como nutritivo y una de sus cualidades es que combina a la perfección con muchos alimentos. Tanto la manzana como la zanahoria tienen grandes beneficios para la piel y la combinación de ambas junto con el betabel, que le da un color intenso, es deliciosa. Este vegetal en forma de corazón y con aroma a tierra tiene un alto contenido de magnesio, que favorece la circulación y la salud de los huesos.

Limón – apio – jengibre



Para eliminar todas las toxinas, el limón es el fruto más poderoso ya que ayuda a digerir y disolver las grasas; además de ser muy rico en vitamina C, es un excelente antioxidante y preventivo de muchos problemas de salud. El apio ayuda a eliminar el exceso de líquidos del organismo y aporta muchos minerales, regulando y mejorando la función del riñón. Finalmente, el jengibre mejora la función digestiva y aumenta el metabolismo.

Pera – uva – naranja


La pera es una fruta muy rica en silicio, un mineral imprescindible tanto para la belleza de la piel, el cabello y las uñas, como para la salud ósea y articular. Su sabor dulce, además, combina a la perfección con los matices ácidos y dulces de la uva. Si es roja, la piel de la uva es rica en flavonoides y también contiene resveratrol, un nutriente conocido por su propiedad de inhibir el crecimiento de las células cancerosas. La naranja, es muy recomendable tomarla por la mañana, ya que activa el organismo y mejora el estado de ánimo.

Sandía – menta – pepino


La sandía en esta época es la reina de las frutas, su jugo es tan refrescante como diurético, ideal para los días calurosos; al ser rica en agua y fibra conviene tomarla siempre separada de las comidas para digerirla de manera correcta. El pepino y la menta, igualmente, vegetales de verano, tienen importantes propiedades digestivas.

domingo, 21 de abril de 2013

Cómo cambiará tu cuerpo después del parto


¿Cuánto tiempo tardará mi útero en reducirse?
¿Cuánto peso bajaré después de dar a luz a mi bebé?
¿Por qué no me doy cuenta cuándo necesito orinar?
¿Volverán alguna vez a la normalidad mi vagina y perineo?
¿Por qué sangro?
¿Qué debo esperar si estoy dando el pecho?
¿Qué pasará si no estoy dando el pecho?
¿Por qué me siento triste?
¿Por qué estoy perdiendo el cabello?
¿Qué le sucede a mi piel?

¿Cuánto tiempo tardará mi útero en reducirse?

Para cuando empieza tu parto tu útero es alrededor de 15 veces más pesado que antes del embarazo (¡sin incluir el contenido!) y su capacidad es al menos 500 veces más grande. Pocos minutos después de que tu bebé haya nacido, las contracciones en el útero hacen que empiece a reducirse, cerrándose como un puño. Las fibras que lo componen se contraen y aprietan de la misma forma que lo hicieron durante el parto.

Estas contracciones hacen que la placenta se separe de la pared del útero. Después de que la placenta se expulsa, el útero se contrae más, cerrando los vasos sanguíneos abiertos en el área donde la placenta estaba unida. A medida que el útero continúa contrayéndose, puedes sentir unos calambres que se conocen como entuertos o dolores de posparto.

Durante el primer par de días después del parto, puedes sentir la parte de arriba de tu útero todavía uno o dos dedos por debajo de tu ombligo. En una semana, tu útero pesará cerca de una libra (medio kilo), que es la mitad de lo que pesaba en el momento del parto. Después de dos semanas se habrá reducido a 11 onzas (unos 312 gramos) y estará completamente localizado dentro de tu pelvis. Entre cuatro y seis semanas más tarde, debería estar cerca de su peso previo al embarazo, esto es 2.5 onzas (70 gr). Este proceso se conoce como la involución del útero.

Aunque tu útero se haya reducido a su tamaño previo al embarazo, puedes continuar viéndote como embarazada durante varias semanas o más. Esto se debe a que tus músculos abdominales se estiran durante el embarazo, y toma tiempo, y ejercicio regular, el que tu pancita regrese a su forma previa.

Estos trucos pueden ayudarte a verte delgada poco después del parto

¿Cuánto peso bajaré después de dar a luz a mi bebé?

Bajarás una cantidad de peso importante inmediatamente después del parto. La mayoría de las nuevas mamás bajan unas 12 libras (5 1/2 kilos): 7 a 8 libras que pesa el bebé (3 a 3 1/2 kg), otra libra o dos de la placenta (1/2 a 1 kg), y otras 2 libras (1 kg) aproximadamente de sangre y líquido amniótico.

Después irás perdiendo peso poco a poco porque tendrás que eliminar todo el líquido extra que las células retuvieron durante el embarazo, junto con el líquido proveniente del exceso de sangre que tenías en tu cuerpo. Debido a esto producirás más orina de lo normal durante los días posteriores al nacimiento, y es posible que notes que transpiras mucho, aún mientras duermes. Al terminar la primera semana, habrás bajado alrededor de 4 libras (1,8 kg) de peso en líquido. (La cantidad varía según la cantidad de líquido que hayas retenido durante el embarazo.)

Pero necesitarás más tiempo para volver a tu peso y forma de antes del embarazo, a veces hasta un año. Amamantar, llevar una dieta saludable y hacer ejercicio cuando tu cuerpo esté preparado te pueden ayudar a bajar de peso gradualmente.

Otras mamás nos lo cuentan: "Lo que me hubiera gustado saber sobre el peso durante el posparto

¿Por qué no me doy cuenta cuándo necesito orinar?

Es posible que sientas como si no tuvieras ganas de orinar demasiado durante el primer día después del parto, en especial si has tenido un trabajo de parto prolongado, un parto vaginal asistido con fórceps o ventosa, o una anestesia epidural. Esto es bastante común y se debe a que tu vejiga está menos sensible temporalmente. Sin embargo, debido a todo el líquido extra que están procesando tus riñones, tu vejiga se llena muy pronto y por ello es importante que orines con frecuencia aun cuando no sientas urgencia.

Si se acumula demasiada orina en tu vejiga, es posible que te sea difícil llegar al baño sin que se te escapen gotitas. Pero lo más importante es que tu vejiga podría distenderse en exceso. Esto puede causar problemas urinarios y también hace más difícil la contracción del útero, lo cual produce más dolores de posparto y sangrado.

Si no puedes orinar durante algunas horas después del parto, te colocarán un catéter en la vejiga para drenar la orina. (Si el parto fue por cesárea, te colocarán un catéter urinario para la cirugía y las 12 horas después aproximadamente.) Avísale a la enfermera si tienes dificultad para orinar o si orinas solamente una cantidad pequeña. Si tu vejiga se llena demasiado puede incluso llegar a impedirte orinar.

¿Volverán alguna vez a la normalidad mi vagina y perineo?

Una vez que des a luz, el espacio dentro de tu vagina siempre será un poco más grande que antes del primer embarazo. Inmediatamente después del parto, la vagina queda distendida y puede estar inflamada y con moretones. Durante los días siguientes, la inflamación comienza a disminuir, y la vagina comienza a recuperar el tono muscular. Durante las siguientes semanas, gradualmente se volverá más pequeña. Hacer los ejercicios Kegel de forma regular ayuda a restaurar el tono muscular.

Si tuviste una episiotomía o un desgarro, el perineo necesita tiempo para recuperarse, de modo que es una buena idea esperar hasta después del control posparto de las seis semanas para volver a tener relaciones sexuales. Además, es posible que tengas ciertas molestias incluso después de ese periodo, por lo tanto, asegúrate de ir despacio. Considera empezar poniéndote arriba de tu pareja o recostándote al lado para que puedas controlar la profundidad de la penetración. En todo caso, si sientes que la relación es dolorosa, espera un poco más. (Si quieres hacer el amor, ¡puedes encontrar otras formas mientras tanto!) Recuerda que puedes quedar embarazada aún cuando estés amamantando, así que consulta tus opciones para el control de la natalidad.

Cuando comiences a tener relaciones sexuales otra vez, probablemente notes que tienes menos lubricación vaginal que cuando estabas embarazada, debido a los menores niveles de estrógeno. Esta sequedad será incluso más pronunciada si estás amamantando, porque la lactancia tiende a mantener bajos los niveles de estrógeno. El uso de un lubricante (en general los encontrarás cerca de los preservativos o los tampones y toallas higiénicas en las farmacias) ayuda a reducir la incomodidad. Asegúrate de utilizar un lubricante a base de agua. Esto es particularmente importante si estás usando un método anticonceptivo de látex, ya que los lubricantes a base de aceite pueden debilitar el látex y hacer que se rompa el condón.

¿Por qué sangro?

Es normal tener un flujo vaginal conocido como loquios durante un mes o dos después de haber dado a luz. Este flujo está compuesto de sangre y de restos del tejido que recubre el útero.

Durante los primeros días después de dar a luz, los loquios tienen una buena cantidad de sangre y por eso se ve muy rojo, como si fuera un periodo menstrual pesado. Probablemente tendrás menos flujo cada día y para los dos a cuatro días después de haber dado a luz, los loquios se verán más acuosos y de color rosado.

Unos diez días después de que hayas dado a luz, sólo tendrás una pequeña cantidad de flujo blanco o amarillento que irá disminuyendo a lo largo de las dos o cuatro semanas siguientes. Algunas mujeres pueden continuar teniendo loquios intermitentes durante unas pocas semanas más.

¿Qué debo esperar si estoy dando el pecho?

Los cambios hormonales después del parto hacen que tus pechos empiecen a producir leche. Cuando tu bebé lacta durante los primeros días después de dar a luz, está obteniendo calostro que es una sustancia densa y amarillenta que tus pechos producen durante el embarazo. Esta succión libera la hormona prolactina, que estimula la producción de leche y la oxitocina, que hace que los sacos de leche y los ductos se contraigan, propulsando la leche a tus pezones. (Este es el llamado reflejo de bajada de la leche.)

Si esas primeras sesiones de lactancia te causan algunos calambres abdominales es porque la oxitocina también dispara las contracciones uterinas. Cuando tu leche sube, generalmente unos días después del parto, tus pechos pueden ponerse inflamados, duros y dolorosos e incómodamente llenos. Esto mejora generalmente en un día o dos.

¿Afectará la lactancia al aspecto de mis senos?

¿Qué pasará si no estoy dando el pecho?Si no estás dando el pecho producirás leche de todas formas y unos pocos días después del parto tus pechos pueden inflamarse. Esto puede causarte molestias considerables que duren varios días. El dolor tiende a ser peor entre tres y cinco días después de haber dado a luz.

Mientras tanto, lleva un brasier que te sujete bien a todas horas y ponte paquetes de hielo o fríos en el pecho, para ayudar con la inflamación y ayudar a inhibir la producción de leche. Asegúrate de cubrir los paquetes de hielo con una toallita para proteger tu piel. Pueden pasar todavía varias semanas hasta que tu leche desaparezca completamente.

¿Por qué me siento triste?

Después del parto puedes sentirte desde eufórica y feliz, hasta exhausta y deprimida. El parto es un esfuerzo grande y necesitarás descanso y apoyo para recuperarte.

Es común sentirse un poco desanimada y tristona las primeras dos semanas después del parto, debido a los cambios hormonales y el cansancio. Si la tristeza no desaparece espontáneamente después de las primeras semanas o te parece que te estás sintiendo peor en lugar de mejor, llama a tu médico. Puedes estar sufriendo depresión posparto.

¿Por qué estoy perdiendo el cabello?

Si tu cabello se volvió más grueso durante el embarazo, es posible que se te empiece a caer en mechones. Esto les sucede a algunas nuevas mamás alrededor de uno a cuatro meses después de tener a su bebé.

No te preocupes: no te quedarás calva. Así como los altos niveles de estrógeno te hicieron perder menos cabello durante el embarazo, la disminución de los niveles de estrógeno después del parto puede hacer que se te caiga más. No obstante, será reemplazado por cabello nuevo, y la caída se detendrá, de modo que tu cabello debería volver a la normalidad al cabo de un año.

El lado bueno de esto es que si sufriste de exceso de vello facial y corporal durante el embarazo (como consecuencia del aumento de las hormonas llamadas andrógenos), ese vello se cairá de tres a seis meses después de tener a tu bebé.

¿Qué le sucede a mi piel?

Los cambios hormonales, el estrés, y la fatiga que trae la nueva maternidad pueden afectar tu piel, así como al resto de tu cuerpo. Algunas mujeres que tenían una piel perfecta durante el embarazo tienen más imperfecciones en los meses posteriores al parto. Por otro lado, si tuviste acné durante el embarazo, en particular si se presentó por primera vez o si empeoró, es posible que ahora comiences a ver algunas mejoras.

Si tienes cloasma (manchas oscuras en la piel de los labios, la nariz, las mejillas, o la frente), comenzará a desaparecer en los meses posteriores a dar a luz y probablemente desaparezca por completo, siempre y cuando protejas tu piel del sol.