martes, 6 de mayo de 2014

Jennifer López exhibió su cuerpazo en transparencias doradas

Antes de que la tendencia de las transparencias encuentre su deceso en el mundo de la moda, Jennifer López decidió llevar el estilo una vez más durante una emisión de American Idol.

 El diseño de George Chakras dorado con paneles transparentes a los costados le quedó de maravilla. La mujer de 44 años completó su look con tacones Casadei y aretes Swarovski. Por cierto, esta es una de las raras veces que López recicla un look, ya que ella llevó este diseño para la campaña de su nueva fragancia. 

¿Qué opinás de este look de la López?

Enterate de los tipos de anticonceptivos

Hay métodos que necesitan un recambio en ciertos plazos.

Enterate de cuáles son esos tiempos y qué debés respetar para que tu anticonceptivo no pierda su eficacia.

DISPOSITIVO INTRAUTERINO DIU DE COBRE
. Es un dispositivo en forma de “T” que se coloca dentro de tu útero. Desprende una pequeña cantidad de cobre, que impide que el espermatozoide fertilice al óvulo. Podés usarlo de cinco a diez años.

DISPOSITIVO INTRAUTERINO DIU HORMONAL. Libera progesterona en tu útero, lo que evita que los ovarios despidan un óvulo. También, hace que tu moco cervical se espese para que los espermatozoides no alcancen el óvulo. Podés utilizarlo hasta por cinco años.

INYECCIÓN ANTICONCEPTIVA. Impide que los ovarios expulsen un óvulo y causa cambios en tu cuello uterino. Por ende, imposibilita que los espermatozoides se unan al óvulo. Debés aplicarla cada tres meses y no utilizarla durante más de dos años seguidos, ya que podrías tener una pérdida temporal de densidad ósea.

IMPLANTE SUBCUTÁNEO. Es una pequeña varilla flexible que se coloca debajo de la piel en la cara interna de tu antebrazo, desde donde emite en forma continua la hormona etonogestrel, que inhibe la ovulación. Podés usarlo durante tres años.

Porqué nos inhiben las lindas

Nuestro columnista revela por qué ellos piropean mujeres de lejos o cuando están en grupo, pero, de cerca, arrugan.

Uno de los grandes misterios de la humanidad es por qué los hombres no encaramos a las mujeres más lindas y las dejamos solitas con su alma, como si fueran el patito feo. Te lo explico, belleza Cosmo, ya que seguro habrás pasado por esa situación.

CAUSAS REVELADORAS

La primera explicación es la inseguridad – jamás confesada– de pensar en encarar a una dama que sentimos por encima de nuestras posibilidades. La impresión es que no estaremos a la altura de las circunstancias y que seremos rechazados, incluso, con algún empujón o con un llamado a la Policía.
Proyectamos qué pasaría en el hipotético caso de que semejante ejemplar se dignara a darnos bolilla, y las conclusiones de salir con una chica hermosa son aterradoras. Para empezar, nos moriríamos de celos por soportar las miradas lujuriosas de todos los hombres que se crucen con ella en la vía pública, con comentarios socarrones del tipo: “¿Qué hace con este paparulo?”. Y como resulta imposible pelearse con todo el mundo, solo nos quedaría agachar la cabeza y hacer oídos sordos a estas pullas.
Ni hablar del 99% de nuestros amigos, que estaría dispuesto a romper los códigos para estar íntimamente con ella en cualquier lugar, aun en el lavadero de nuestra casa. Todo eso dispara un gran estado de desconfianza.
Para colmo, además de proyectar ese posible sufrimiento, pensamos que tras dos meses de relación, se va a ir con otro mejor, y vamos a terminar yendo con nuestras penas a la iglesia de las trasnoches de la tele.

PIROPOS LEJANOS

Por eso, el hombre opta por el “antiencare”, que implica vociferar halagos por la calle, tipo piropos, o desde un auto. De esta patética manera, él hace de cuenta que intentó algo, y regresa a la casa con la conciencia tranquila.
También es verdad que el sujeto que se lanza a la conquista de la Diosa cae preso de los nervios. Eso provoca que diga las idioteces más inimaginables: “¿Sos de River o de Boca?”, “¿Trabajás o estudiás?”, “¿Las de Libra se enamoran de bagayos como uno?”, etcétera. O que se quede callado por miedo a meter la pata, lo cual tampoco suma. En fin, una catarata de acciones que lo harán salir eyectado (y confirmar que esa conquista era imposible).
Así, la mayoría preferimos apuntar a una chica “más terrenal”, con la que tengamos chances reales, sin competir con el género masculino de todo el país. Finalmente, nos resignamos a que la “modelo” luce mejor admirándola a la distancia.

Conclusión: habrás visto la publicidad del muchacho que balbucea pavadas delante de una belleza. Bueno, ella lo ayuda y completa esas frases que le quedan en el aire. Así podrías hacer con ese fulano que se cree menos que vos y no termina de avanzar. Ponele garra y fantaseá porque, parafraseando al novelista Marcel Proust, es mejor dejar a los hombres bellos para las mujeres sin imaginación…

Piedra, papel o… ¡sexo!

En el momento menos pensado, vos y él sienten una urgencia especial: quieren largar todo y hacerlo ya mismo. no hay nada que decidir: entréguense al placer espontáneo.

Por qué cuando tenés sexo no premeditado todo resulta tan genial? Esos encuentros tienen una carga de urgencia que hace que el momento sea mucho más apasionado. En una situación así, no te preocupan los convencionalismos: el razonamiento y los juicios de valor quedan en stand by, y vos seguís tu instinto más primitivo. “De algún modo, el sexo espontáneo implica recuperar esa actitud adolescente de correr los límites y de permitir que la revolución hormonal conduzca a una pasión desenfrenada: no pueden aguantar las ganas de tocar al otro”, explica la psicóloga y sexóloga clínica Celia Laniado (www. sexologacelia.com).

Si te detuvieras a evaluar si es conveniente tener sexo con tu chico en la escalera de tu edificio, por ejemplo, probablemente no lo harías. En cambio, al dejarte llevar por la situación, el placer se intensifi ca porque rompés un convencionalismo. Momentos, lugares y modos inusuales se transforman en los mejores escenarios de un encuentro íntimo. “La novedad y la sorpresa, dos condimentos fundamentales del erotismo espontáneo, inflaman la llama del deseo”, asegura Patricio Gómez Di Leva, sexólogo del Departamento de Educación Sexual de PRIME.

¿Cómo lograr esa actitud sexy y audaz que requiere esta modalidad erótica? Tres claves fundamentales: ganar complicidad, saber (realmente) qué le gusta al otro y mantenerse en estado de efervescencia. “Cuanto más pensamos en sexo, más y mejor sexo tenemos”, asegura la asesora en juegos eróticos Paola Kullock, directora de PK Escuela de Sexo. Entonces, aprovechá la espera en un consultorio o el viaje en colectivo hasta el trabajo para lograr un mood sensual: acordate de tus experiencias más excitantes, mirá en YouTube las escenas calientes de tus películas favoritas (anulá el audio de tu celu, por favor) y repasá tus fantasías eróticas. “Tenemos que vivir el erotismo como si fuera un horno a leña, e ir echándole troncos a lo largo del día”, compara Gómez Di Leva. Los especialistas te enseñan algunas tácticas para lograr una explosión de placer en cualquier situación.

¡Lo quiero ya!
Mientras tu chico habla por teléfono, empezá a acariciar su entrepierna y continuá con una sesión oral. “La excitación no empieza en la cama: lo que vivimos fuera de ella hace que el deseo erótico se incremente”, explica la sexóloga Virginia Martínez Verdier (www.sexual.com.ar).