viernes, 20 de octubre de 2017

En la mujer, el estrés aumenta el riesgo de ictus

Las enfermedades cardiovasculares inciden de manera diferente en ambos sexos

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Las enfermedades cardiovasculares inciden de manera diferente en ambos sexos: el infarto cardiovascular es más frecuente en hombres y el ictus en mujeres. El estrés es uno de los mayores enemigos de la salud femenina y un factor desencadenante de ictus, por lo que aprender a gestionarlo puede prevenir eventos cardiovasculares adversos.

Un taller contra el estrés organizado en Madrid por Boehringer Ingelheim, en colaboración con el programa Mimocardio, ha puesto en valor la necesidad de concienciar a la población sobre la importancia de gestionar el estrés para disminuir el riesgo de ictus en mujeres.

Los infartos cerebrales provocan más de 16.000 muertes anuales de mujeres, más del doble que por cáncer de mama y 14 veces más que por accidentes de tráfico, según datos de 2015 del Instituto Nacional de Estadística.

"Hace dos años, la enfermedad cardiovascular dejó de ser la primera causa de muerte global, ahora ha sido superada por el cáncer. Pero si separamos por sexos, en el hombre la primera causa de muerte es el cáncer de pulmón y en la mujer siguen siendo las enfermedades cardiovasculares”, ha afirmado durante este taller la presidenta de la Sección de Cardiología Preventiva y Rehabilitación Cardíaca de la Sociedad Española del Corazón (SEC), Almudena Castro, quien también dirige el programa Mimocardio.

Una cuestión cultural

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La evolución del ictus en las mujeres, por lo general, suele ser peor porque la alerta ante los síntomas llega más tarde: "Las mujeres no relacionan el dolor con un síntoma de infarto o ictus porque siempre tienen algo más importante que hacer que cuidarse a sí mismas”, sostuvo Almudena Castro, quién también coordina la Unidad de Rehabilitación Cardíaca del Hospital La Paz de Madrid.

En este sentido, Castro afirmó que "el comportamiento de los factores de riesgo cardiovascular está más reconocido en los varones”, que suelen acudir a consulta acompañados, mientras que las mujeres lo hacen solas.

Para Castro, el principal problema en España es el sedentarismo, que produce obesidad, hipertensión, colesterol alto y diabetes. En cuanto a la dieta, la experta ha puesto en valor los beneficios de la dieta mediterránea como parte de la cultura española.

Además, según Castro, en la actualidad el número de mujeres que se incorporan al hábito de fumar es mayor que el de hombres. "Hay cada vez más mujeres jóvenes con infartos y esto antes no se veía”, ha subrayado.

"Una de cada cinco mujeres tiene riesgo de sufrir un ictus a lo largo de su vida, pero este mensaje no tiene que ser pesimista porque se puede prevenir haciendo una vida sana”, ha explicado.

Un mecanismo de defensa

Mónica Esgueva, experta en coaching personal, ha definido el estrés como aquella situación en la que "estás aquí y quieres estar allí”. El estrés se produce cuando el sistema nervioso simpático se pone en alerta y prepara al cuerpo para la acción ante una amenaza inminente.

Esto ocurre también en los animales: cuando una cebra es perseguida por un león se estresa como mecanismo de defensa para huir. Tal y como ha explicado Esgueva, el ser humano ha inventado el estrés psicológico, que consiste en "preocuparse por lo que ha pasado, por lo que podría pasar y por los demás”.

"Las situaciones difíciles no tienen por qué convertirse en estresantes siempre que seamos capaces de enmarcar positivamente nuestras circunstancias”, ha señalado. Mónica Esgueva ha destacado los beneficios del mindfulness, una técnica de meditación que "nos ayuda a estar en el presente y dejar fuera de nuestro ámbito mental aquello que no podemos resolver y que nos está produciendo un estrés innecesario”.

El objetivo, según esta experta en gestión del estrés, es "aceptar lo que ocurre en el presente y tomarnos la vida con un poco más de distancia porque las cosas no son tan graves como parecen”.

El estrés laboral

Teresa Hernández sufrió un ictus a causa de una enfermedad que ya padecía, pero fue desencadenado por el estrés laboral que le provocaba trabajar en una multinacional con un puesto de responsabilidad.

"En ese momento el cuerpo me dio señales que no fui capaz de identificar y lo achaqué a un momento puntual”, ha explicado esta paciente experta, quien coordina la comunicación institucional de la Asociación Española de Portadores de Válvulas Cardíacas y Anticoagulados (AEPOVAC).

La ubicación de los lunares revela rasgos de tu personalidad ¡descubrilos!

Es muy común tener pecas, lunares o pequeñas manchas en la piel ¿Pero qué dicen sobre vos?Es muy común tener pecas, lunares o pequeñas manchas en la piel. 

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Cuando se trata de estas marcas benignas, al parecer, pueden indicar algunos rasgos de nuestra personalidad. Definitivamente según profesionales, es posible determinar cómo es una persona de acuerdo a la ubicación de sus lunares.

Debajo de la ceja.

Si tienes un lunar debajo de la ceja, significa que sos una persona muy creativa y tu belleza (interior y exterior) llama la atención de quienes te rodean.

Lunar en la parte blanca del ojo.

Si se encuentra en el ojo derecho denota que sos un buen vendedor de las cosas que haces, decis y pensar. Sin embargo si se localiza en el izquierdo, es indicio de ser una persona arrogante o muy orgullosa.



En el dedo.

Este lunar es indicio de obstáculos en la vida, sin embargo podrás superarlos con éxito y triunfar ya que también indica un gran poder de resolución y perseverancia.

En la barbilla o boca.

Si sos de las personas con lunares en la barbilla o la boca, tu belleza interior y sabiduría traspasará el tiempo. Además crees en una vida equilibrada y sana.

Sección derecha de la frente.

Los lunares en la sección derecha de la frente indican que te espera éxito, fama y riqueza.

En el pecho.

Los lunares en el pecho indican que se es una persona a la que le gusta relajarse, además de sentir placer ante una vida llena de lujos.

En el cuello.

El lunar en el cuello es signo de una personalidad fuerte.

En la palma de la mano.

Si tienes un lunar en la palma de tu mano, significa que siempre tendrás dinero.

Mejillas.

Los lunares en la mejilla derecha indican que eres una persona muy sensible, y en la izquierda significan que eres introvertido.

Lunar en el hombro.

El lunar en el hombro indica que eres una persona capaz de asumir responsabilidades y cumplir con tu deber.

Lóbulo de la oreja.

Si tienes un lunar en el lóbulo, quiere decir que eres digno de confianza, leal y tu familia podrá contar con tu amor eterno.

Lunar en el brazo.

Este lunar representa una carrera brillante y posiciones de liderazgo en tu vida.

Lunar en el pie.

Los lunares en el pie indican que naciste para explorar el mundo.

En la nariz.
Un lunar en la nariz indica que llevas una pizca de coquetería, pero te olvidas de los las aventuras una vez que hayas encontrado a tu alma gemela.

CIENCIA: las mujeres son seres superiores a los hombres

Un nuevo estudio revela que el cerebro del hombre tiende al egoísmo, mientras que el de la mujer es más proclive a la bondadResultado de imagen para las mujeres son seres superiores a los hombres

Todos sabemos que las mujeres son diosas dadivosas que harían lo que fuera por un amigo, un familiar o incluso un desconocido que encontraran por la calle, y que los hombres… pues no son nada de eso.

Bien, pues un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Zúrich parece haber dado con la razón que lo justifica: el cerebro del hombre premia el comportamiento egoísta, y el de la mujer, la generosidad.

A través de una serie de experimentos conductuales que a menudo implicaban la decisión de compartir o no dinero, los neurocientíficos examinaron qué áreas del cerebro se activaban durante la toma de decisiones "prosociales" (altruistas) y otras más egoístas.

El experimento, que se realizó con un grupo de ensayo de 56 hombres y mujeres, reveló que el cuerpo estriado (el centro de recompensas del cerebro, encargado de administrar dopamina cuando se da una conducta "correcta") de las mujeres reacciona más intensamente que el de los hombres ante las decisiones prosociales.

Por otro lado, el comportamiento egoísta generaba una respuesta más potente en el estriado de los hombres que en el de las mujeres.

Dicho de otro modo, el cerebro de la mujer premia la bondad, mientras que el del hombre lo recompensa por ser un patán. ¡Como la vida misma!

Intrigados, los científicos realizaron un segundo experimento, esta vez neutralizando el cuerpo estriado mediante un fármaco que inhibe la liberación de dopamina.

El resultado fue que las mujeres empezaron a comportarse de manera mucho más egoísta y los hombres se mostraban más generosos.

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Tras este asombroso hallazgo, el investigador Alexander Soutschek señaló en una rueda de prensa que estos resultados demuestran "que el cerebro del hombre y el de la mujer procesan de forma distinta la generosidad también a nivel farmacológico".

También remarcó la importancia de seguir investigando en ese sentido y de que los neurocientíficos se "tomen más en serio las diferencias de género".

Antes de que los hombres que están leyendo esto se pongan a decir que no pueden evitar actuar por sus propios intereses, cabe señalar que la raíz de esta conducta tal vez sea más cultural que biológica.

Según Soutscheck, es improbable que estas diferencias entre los cerebros de ambos sexos sean inherentes a éstos; más bien sería la consecuencia de actitudes sociales muy arraigadas.

Los sistemas de recompensas y aprendizaje del cerebro funcionan en estrecha colaboración", añadió.

"Diversos estudios empíricos demuestran que las mujeres son recompensadas con elogios por su comportamiento prosocial, lo que implica que su sistema de recompensas espera que se premie el comportamiento altruista, más que el egoísta.

"Teniendo esto en cuenta, las diferencias de género observadas en nuestros estudios son más atribuibles a las expectativas culturales que se tiene de los hombres y las mujeres respectivamente".